viernes, 2 de abril de 2010

¡Por favor, llamame!

Estoy dolida, destrozada y agonizando, esperando a una simple señal por tu parte, algo que me diga que me quieres lo suficiente como para no dormir sin hablar conmigo...

Es el dolor el que no me deja coger fuerzas para llamarte. Me estoy pasando la noche buscando algo que ocupe mi mente para no sufrir. ¿Donde estas? ¿Tan poco te importo?

Joder, no sé que debo hacer... Estoy nublada y aturdida, deseosa de saber de ti, pero no quiero ser yo la que te llame... ¡Por favor, llamame!

Siento que el aire que respiro me ahoga más aún, siento que me faltan ganas de seguir adelante, siento que te necesito cerca, vuelve a mi lado, demuestrame como ayer que me quieres, dime que no habra nada que nos separe, dime que estaras conmigo ahora y siempre, vuelve...

jueves, 11 de febrero de 2010

....

Todo el mundo opina, todos dan su versión. Cada uno escucha lo que quiere oir, pero todos coinciden en algo... yo soy la mala.

Esta situación comienza a superarme. Por desgracia nunca he llevado bien el desprecio, la humillación y el abasallamiento, es una pena no haber nacido realmente siendo la mala, podria haber matado cada buen sentimiento que naciera en mi. Podria haber sido abasallada y hundida sin sentir nada. Me levantaria una y otra vez sin que hubiera dolor alguno, y para el fisico... un ibuprofeno de toda la vida, un vaso de leche calentita y a la cama.

Veo todo borroso, siento opresión en el pecho y ninguna gana de hablar con nadie, siento ganas de borrar mi memoria y permanecer en coma unos meses hasta poder recuperar la cordura...

La sensación de ahogo crece, disminuye, vuelve a crecer.... No se que hacer, no entiendo mis pensamientos y solo oigo una y otravez palabras de ellos dirigidas a mi... no se te ocurra, no eres nada, nunca has sido nada, no haces falta, no te atrevas a... ¿Soy un ogro? ¿estoy ciega? ¿acaso mi problema es no ver que el daño lo hago yo? ¿o realmente me estan jodiendo la vida? Unos, otros, todos, ellos... juntos, por separado, ignorancia, agresión, omisión de culpa... nada tiene sentido para mí... Debo aceptar que no puedo cambiar la opiion que tienen de mí, debo aceptar que mi propia familia no quiere saber nada más de mí... sin embargo soy estúpida, y no lo acepto...

Me tiemblan las manos, la boca, el pecho, me palpita el corazón como si una caballería entera pasara sobre mi pecho aplastándome, robándome la capacidad de mis pulmones para recoger el aire.

Oigo a los de arriba, discutiendo y armando escándalo como siempre... solo busco silencio y soledad, tranquilidad y respeto. Pero el silencio absoluto no existe, y el relativo parece que para mi tampoco. Me rodean ruidos que callan a mi mente y la hacen delirar aún más.

No entiendo como sigo escribiendo... no se como mis ojos no se cierran, no se por qué no me da por cometer alguna locura, al contrario... solo siento falta de fuerzas y desvanecimiento... fatiga y agotamiento físico... y mental.... no se quien soy... no se hacia donde mirar y tampoco en quién apoyarme, las personas que me quiren no pueden saber como me siento... no pueden saber quien fué el que hizo que me sintiera así.... siento como mi cuerpo se va sometiendo a un grado de estrés al qu ejamás había llegado, siento que mi mundo se derrumba y a la vez me veo como enterrada en vida arañando mi ataud bajo 5 metros de tierra sólida, sin aire sin fuerzas sin ganas de luchar, aterrada...

Escucho mi corazón, trato de hacerlo, pero no lo consigo, esta balbuceando cosas que no entiendo... como si estuviera totalmente incapacitado para comunicarse conmigo... mi boca cae por las comisuras siguiendo la gravedad, lo intento pero no puedo evitar que una mueca de tristeza se dibuje en mi rostro... mi boca esta triste... mis ojos estan tristes... mi corazon esta destrozado... y mi cerebro colapsado....

martes, 2 de febrero de 2010

DE NUEVO ABAJO...

Me jode... Me jode estar así de nuevo, parece como si mi vida no pudiera esperar a nacer de nuevo para repetirse una y otra vez la misma historia.

Otra vez los mismos acontecimientos pero con diferentes actores y actrices... Otra vez el dolor, la humillación, la fatiga psicológica... Todo parece indicar que aún me queda mucho más que ver, que experimentar en el amargo camino de la madurez.

Dicen algunos que madurar es aprender que todo es una mierda, abrir los ojos y ver la vida tal cual es; amarga, agria, fria, egoísta... Otros dicen que es eso unido a adquirir la capacidad de desarrollar un callo emocional, para que cada vez los problemas te hagan sufrir menos o dicho de otra manera, quizás más correcta, disminuir el tiempo de recuperación. ¿Será entonces que me resulta incapaz madurar? ¿o es que directamente me niego a eso porque sigo pensando en buscar lo positivo de cada situación, pensando, quizás inútilmente, que es posible salir de un problema y aprender algo de él que te haga ser más feliz después y no más infeliz pero resignado?

Mi vida puede resumirse en pocas palabras, juicios que no deseo y padres con poco instinto paternal... ¡Ah! no olvidemos la constante sensación de simplemente ser una puta carga económica.

Toda mi vida me he sentido únicamente valorada por disminuir gastos económicos a favor de alguno de mis padres... Es duro para mí, sentir con 23 años que hace mucho tiempo que deje de ser una hija para ser un "gasto".

Muchas veces me digo a mi misma que debo ser fuerte, no dejar que cada acontecimiento duro de mi vida me marque para siempre. No permitirme ningún trauma emocional, para no arrastrar a nadie que esté en un futuro implicado emocionalmente conmigo. Sin embargo, es absurdo. Esos acontecimientos dolorosos y prácticamente constantes de mi vida han creado, no una mella, sino una enorme brecha en mí. Una brecha emocional que jamás podré cerrar, puesto que solo tendré un padre y una madre en mi vida y ellos han decidido no formar parte de esa recuperación.

Bueno, me consuela pensar que aún no he tenido brotes psicóticos, ni otros trastornos de personalidad grave que atenten contra la integridad física de nadie. Pero es triste, sentirse continuamente insatisfecha, falta de cariño, restringida emocionalmente, sin poder actuar de forma afectiva con los que siempre desee tener a mi lado.

¿Soy feliz? Evidentemente no del todo. ¿Me siento bien? La mayor parte del tiempo sí. Aunque seguramente jamás cubriré ese vacío, todavía soy capaz de disfrutar de las cosas buenas de mi vida.

Durante mi proceso de crecimiento he dejado muchas cosas inconclusas, muchos cabos sueltos, muchas actividades no terminadas. Tengo ganas de acabar mi gran proyecto, mi carrera. Es una de mis grandes ilusiones ahora. Es solo que a veces siento que necesito esforzarme, o mejor dicho, forzarme demasiado para conseguirlo porque aún siento el dolor de la "extremidad fantasma". Es justo eso, se que he perdido algo que jamás podré recuperar, pero por extraño que parezca mi cerebro siente que aún está ahí, doliendome, afligiendo mi caracter día a día, es incapaz de asumir que ya no está...

¿Todo esto tendrá algo que ver con la necesidad constante de atención que reclamo? ¿Es quizás éste el motivo de tanta rebeldía por parte de mi cerebro? Quizás... Y probablemente sean mis ganas de seguir luchando contra esa rebeldía cerebral las que me hacen fatigarme a tan gran escala.

Aún después de todo, tras las reflexiones, los comecocos diarios nocturnos, las lágrimas prófugas derramadas en los momentos de soledad e intimidad... quiero seguir adelante. Quiero luchar por labrar mi futuro a mi manera, no quiero desperdiciar las oportunidades que tengo tan al alcance de la mano, solo necesito encontrar la manera definitiva de espabilarme para coger de nuevo el tren.

Jamás elegiré el camino fácil, nunca dejaré de luchar mientras pueda haber la más mínima posibilidad de seguir haciéndolo. Nunca pararé de intentarlo, hasta el día en que el objetivo de mi presencia en la vida se haya cumplido y no pinte nada aquí, cosa que jamás decidiré yo...

Supongo que no queda más que mirar hacia delante.

martes, 13 de octubre de 2009

Tropezar y tropezar....

Una vez más tropiezo, supongo que para volver a levantar o tal vez no. A veces me sorprende averiguar que a pesar de pasarlo realmente mal, vuelvo a sacar fuerzas de donde creo que ya no hay. ¿Es eso perseverancia y fuerza o es tozudez y tiempo perdido?

En muchas de estas ocasiones me pregunto si seré una luchadora nata o una cabezota sin remedio... Me gustaría pensar en la primera opción...

Por una parte me gustaría volver atrás no hacer ciertas cosas para no provocar lo que las sigue, sin embargo otras creo que estaría ciega y además sentiría que soy una cobarde si lo hiciera. Los hechos acontecidos de unos años a ahora me han abierto los ojos, me han ayudado a ver a ciertas personas como son realmente, pero a la vez han derribado algunos de los grande pilares que ejercían mi apoyo moral y emocional...

Me sorprende pensar que algún día idolatré a personas que hoy día no me gustaría tener ni como vecinos... Soy demasiado ingenua, creo de más en las personas a las que incluyo en mi vida y al final soy yo la única que se cae con todo el equipo.

Es tan difícil encontrar personas que te brinden su amor de forma incondicional, no digo que siempre te den la razón o te respalden, todos cometemos errores, pero también necesitamos confiar en que hay alguien que siempre estará ahí con nosotros cuando estemos en los peores momentos de nuestra vida...

martes, 16 de junio de 2009

que desaparezcan los espejos!

Ella se pasaba el día pensando que jamás sería suficientemente buena, nunca podría disfrutar del amor que él le estaba ofreciendo, pues mirarse a un espejo era demasiado perturbador...

Todas las mañanas se levantaba, recordándose a si misma que no valía la pena, que era imperfecta... Su reflejo era su peor enemigo, odiaba su cuerpo, odiaba su mente, se odiaba a sí misma, como nunca había odiado a nadie.

A veces deseaba que su dolor fuera sofocado, acabar con su sufrimiento parecía la mejor opción. Pero era demasiado cobarde, estaba convencida de que no suicidarse no era una decisión valiente, en su caso, era simplemente miedo y cobardía.

Odiaba despertar cada mañana sumergida en su propia vida, en su propio ser... Una de las pocas razones que la impulsaba a seguir era no dañar a los que confiaban en ella, pero no tenia motivaciones personales, suyas... De su interior y su mente solo salían miradas y pensamientos de rechazo hacía sí misma.

Deseaba ser amada, pero la repugnancia que sentía por ella misma le hacía creer que toda muestra de afecto era falsa, que nada era real, que jamás sería feliz si seguía siendo ella.

Una y otra vez, en su cabeza, resonaban palabras del pasado, nunca había podido olvidar cada hiriente puñalada recibida en su adolescencia... Esos traumas puberales envolvían su presente, evitaban que encontrara el camino para disfrutar de su propia vida.

Vivía por y para los demás, ella jamás fué la primera de su lista, incluso preferia no pensar en eso. Sus problemas personales eran demasiado enormes, si intentaba hacerse cargo de su vida fracasaría estrepitosamente, no! no podía ser! ella siempre debería vivir su vida a expensas de los demás. Era lo único que la ayudaba a encontrar un motivo para continuar, para dar sentido a su vida debía ponerla al servicio de los demás, pues ella no sería capaz de aprovecharla, por qué ponerle fin? al menos otras personas podrían beneficiarse de su desdicha...

Puede alguien que no se ama a si mismo querer a los demás? La respuesta es sí, pero lo que jamás podrá es creer que alguien la ame a ella...

martes, 9 de junio de 2009

Mi crisis...

Tengo un serio problema, me he dado cuenta de que no lo he superado.

He tenido una infancia complicada, hay aspectos de mi vida en los que me considero afortunada, por ejemplo el hecho de que he mantenido un estrecho contacto con todos lo miembros de mi familia de una forma regular hasta aproximadamente los diez años. Eso me ha permitido disfrutar de algunos de mis seres queridos, personas que me han aportado valores y experiencias que quiero conservar.

Sin embargo, también he tenido la mala suerte de establecer relaciones con personas de mi entorno que no se merecen el aprecio que he llegado a tenerles.

Supongo que hasta aquí es todo casi normal...

El problema principal radica en mi núcleo familiar, es decir, mis padres. Han mantenido una tortuosa y poco típica relación y eso me ha conducido, como primogénita, a vivirlo en primera persona y sufrir la mayoría de las consecuencias.

Mis padres se casaron con 22 años y yo nací cuando tenían ambos 25. Poco después de yo cumplir los 5 años comenzaron los problemas...

He pasado por cubrir infidelidades, por encubrir ludopatías y sufrir las consecuencias de las mismas (mi padre tuvo un gran problema de ludopatía e incluso nos llevamos un buen susto por consecuencias extremas y graves que nada tienen que ver con el dinero...), he pasado por insultos, engaños, juicios, peleas...

Además de todo está el hecho de que cuando yo tenía 9 años nació mi hermana, y debido a que mi madre por esa época era una persona a la que le gustaba más la fiesta y el dinero... Quizás fué madre antes de estar preparada... Con lo cual con esa edad comencé a ejercer durante unos cinco o seis años de madre de mi hermana, intenté proporcionarle una educación buena y completa, además de preocuparme por que mantuviera una buena alimentación y no faltara a clase.

Si haceis cuentas os daréis cuenta de que a pesar de haber pasado malos momentos en la primera infancia y la niñez, mis mayores reponsabilidades en este asunto aparecieron en la adolescencia.

Una niña/mujer de 12 a 17 aproximadamente, con un gran sentimiento de vacío y soledad, en difícil situación económica, con una gran crisis existencial propia de la edad, sin apoyo paterno y apenas contacto, excepto cuando "nos tocaba" pasar el fin de semana con papá  y llevando unos estudios de ESO y Bachiller, sin apenas tiempo para relaciones de amistad fuera de horas de colegio porque yo era la que me quedaba con mi hermana cuando mi madre salía...

A todo esto debo añadir las continuas denuncias de mi padre a mi madre y viceversa que convertían mi vida en la de un cable de comunicaciones: "dile a tu padre que es un..." "dile a tu madre que es una...". Esto ocurria un día sí y otro también.

Mis únicas compañías diarias y constantes eran mi hermana y una perrita que me regalaron cuando hice la comunión y que estuvo conmigo hasta 2006. Que por cierto me proporcionó mucha compañía, cariño y seguridad, sobre todo cuando mi madre decidía irse a pasar un fin de semana que nos "tocaba" con ella fuera de la ciudad y encima no podía decirle a nadie que nos quedabamos solas, para que mi padre no reclamara la custodia (solo por venganza, la verdad, porque mi padre no ha tenido nunca intención decriarnos él).

Un día tuve que tomar una decisión, mi hermana ( que es lo que más quiero en esta vida y siempre lo será) se estaba criando sin la atención de sus padres, sabía que solo podría hacer reaccionar a mi madre si me arriesgaba y la dejaba sola ante el peligro, es decir, si yo no estaba mi madre se tendría que hacer cargo de mi hermana necesariamente. Tenía una seguridad del 99% de que lo haría puesto que sé que ella adora a mi hermana, es su ojito derecho, pero se descuidaba porque sabia que yo estaba cuidándola.

Lo que ocurrió fué que tuvimos mi madre y yo una discusión fuerte en casa un lunes o domingo, y a pesar de todo lo que estaba yo pasando, me ignoró durante varios días incluso volteaba la cara negándome la mirada cuando nos cruzábamos por casa. Ese miércoles no sé que sentí, estaba en clase y de repente se me vino el mundo abajo, comencé a llorar de forma incontrolada, no era capaz de parar, por supuesto tuve que salir de allí. Llamé a una tía mía (a la que en ese momento creía una persona de confianza...) y le dije que si podía quedarme allí en su casa unos días. Aceptó y con todo el dolor de mi alma dejé a mi hermana en manos de mi madre. Siempre temí su reacción, pero estaba segura de que mi madre no la abandonaria, ya que mi hermana era como el proyecto perfecto para mi madre, sabia que la quería demasiado como para hacerle daño y no cuidarla.

Efectivamente no me equivoqué. mi madre reaccionó contra mí, tuvimos incluso juicio por su terquedad, para poder quedarme con mi padre teniendo ya 17 años, pero tampoco me equivoqué en que se comenzo a ocupar de mi hermana, empezó a cuidar de su hija como si de la mejor madre estuviéramos hablando...

En cambio yo renuncié a una vida al lado de la personita que más quería para irme a vivir con una mujer medio loca que era la mujer de mi padre y con un padre ausente ( camionero y mueble en su tiempo libre). Renuncié a una vida desestructurada y solitaria pero llena por la compañía de una joya de persona que es mi hermanita, por una vida de reglas estrictas con una desconocida, sin mi padre y sin mi madre a mi lado, con voces y chillidos constantes, sintiéndome de nuevo parte del servicio de la casa, antes niñera ahora criada... y no contentos con eso, una persona a la que yo adoraba y que es mi mentor en valores, mi abuelo, murió poco tiempo antes de irme de casa (supongo que fué otra de las razones que me llevaron a marcharme, un de las que me hicieron estallar) Por suerte a los pocos meses comencé la universidad y tuve que irme a vivir a otra ciudad, cercana a la mia pero en un piso aparte. Conseguí establecer cierto equilibrio entre mis padres por el bien de mi hermana, como ellos no se hablaban yo adquirí de nuevo el papel de cable de teléfono, suavizaba los mensajes y adaptaba las exigencias del uno hacia el otro...

En casa de mi padre lo único que tenía de valor era una nueva hermanita y mi querida perrita. Pero cuando estaba en segundo año de carrera ocurrió lo que definitivamente me ha desestabilizado, murió mi perrita. Parecerá una estupidez para algunas personas, pero era muy importante para mí, me había ayudado a sentirme segura, protegida y querida de forma incondicional y ahora no estaba. Desde ese momento mi vida a empezado a dar tumbos. He perdido la capacidad de concentración en mis estudios, y vivo en una constante crisis existencial. Ahora mismo tengo pareja, hace poco más de un año, es una gran persona, pero me asaltan dudas y miedos, me cuesta confiar ( no celos, sino en creer que yo pueda tener una relación seria y duradera), mi padre se ha desentendido de mi hermana y se le llena la boca diciendo que "la llama todos los días para saber como está". Mi madre esta mas estable, mi hermana ha tenido una infancia alejada de mi padre pero feliz, y por supuesto me ha seguido teniendo a mi. Además mantengo una relación aceptable con mi madre.

Pero aún así a día de hoy, muchas veces siento que en mi familia solo me aprecia mi hermana, siento que ninguno de mis padre ha luchado por mi, como una sensación de desarraigo u orfandad pero con tus padres vivos y presentes. Además siento que cuando no hay problemas, cuando no soy necesaria se olvidan de que existo y si hago falta vuelven a intentar estar bien conmigo...

Muchas veces he pensado que la única solución sería alejarme, marcharme lejos y obligarles a seguir adelante sin mí, que me dejen vivir mi vida a mi manera y por mi cuenta... pero no sería capaz de volver a alejarme de mi hermana, no puedo dejar mis estudios, ni a mis amigos y a mi pareja, y tengo una gran sensación de estar perdida, a la deriva y sin un rumbo fijo a pesar de tener claro que mi carrera la voy a terminar y me dedicaré a trabajar en eso...

Gracias por leerlo y perdón por el ladrillazo que os acabo de meter con esta lectura. Supongo que ahora si podéis entender el título de mi blog...

Mi otro blog

He seleccionado otro blog que es mio y lo he añadido como un enlace, tuve problemas para entrar en este y por eso cree otro pero ahora que está ta solucionado os dejo el enlace de lunagris1986.blogspot.com para que leais si os interesa mis dos ultimas publicaciones.

Gracias!